7 tareas para jóvenes en campañas electorales

Tradicionalmente las y los jóvenes han sido utilizados como carne de cañón en campañas electorales, aquí presento algunas tareas que pueden ser una alternativa para las personas jóvenes interesadas en participar en política.



1. Idear


La base de una Campaña Política es el programa y la plataforma electoral, las ideas que ofrece el proyecto político al electorado; las personas jóvenes de alguna manera son un sector transversal de la población, pues en el ámbito de su desarrollo personal conviven con diferentes generaciones y esto hace posible entender las necesidades de diversos sectores. En el trabajo, la escuela, el barrio, el parque y en la propia familia; las y los jóvenes coexisten con un sin número de opiniones que le brindan las herramientas para plantear soluciones a los problemas que comparte la comunidad.

2. Planear



La naturaleza dinámica de este sector etario de la población le permite conocer no solo en el ámbito de la convivencia personal a las personas, sino que también hace posible la vinculación con su entorno de manera territorial; nadie conoce mejor los recovecos de su comunidad que una persona joven, los cuales tienen la posibilidad de mapear la composición geográfica de su entorno cual mapa de GTA, Zelda o Super Mario. 

Otro elemento importante es la sincronía generacional, son las y los que hacen que la moda sea lo propio. Entonces qué mejor perspectiva que la de una persona joven para tener una campaña política adecuada en el tiempo y en el espacio.

3. Producir



La misma visión y los elementos subjetivos del sector poblacional dominante en el tiempo, permite que las personas jóvenes puedan ofrecer campañas vanguardistas, que los iconos del proyecto político no parezcan sacados de un adorno de fiesta infantil de foamy. Quienes le han apostado a mentes y manos jóvenes, han logrado campañas exitosas tanto en lo visual como en todos los elementos representativos de sus proyectos políticos.

4. Coordinar



El reto más grande quizá es el de asumir un liderazgo frente a generaciones más grandes, a nuestros antecesores les ha costado mucho trabajo aceptar que es nuestra generación quien ha invertido la jerarquía temporal. Somos la primer generación que instruye (por lo menos tecnológicamente) a su generación pasada, que creamos grupos de trabajo horizontales y que cambiamos la concepción del liderazgo tradicional impositivo a un liderazgo propositivo e incluyente. 

5. Administrar


La especialización de las tareas en la política moderna ha creado nuevos espacios de responsabilidad, las reformas electorales enfocadas a la transparentación de los gastos de campañas y los nuevos medios de comunicación exigen habilidades propias de una generación formada en el ámbito de las competencias profesionales ampliadas, es decir, ya no basta con conocer de fiscalización y contabilidad, es necesario conocer las nuevas tecnologías: como fiscalizar la producción audiovisual, cómo se administra y cuanto cuesta el trabajo de los community managers o como se paga la publicidad en una red social, como se puede comunicar y coordinar un equipo de trabajo a través de whatsapp, hacer una encuesta grupal en telegram o llevar una videoconferencia en skype.

6. Representar



En el ámbito legal, los proyectos políticos y las candidaturas necesitan de un buró de representación legal, así como de una estructura electoral de representación distrital y geográfica; de personal capacitado en la materia para defender y en su caso denunciar actos que violenten la normativa jurídica. Cada vez más personas se preparan en estos temas desde temprana edad para apersonarse en nombre de su proyecto político y respaldar a las antiguas generaciones de juristas electorales. 

7. Ser candidatos



Por supuesto la que conlleva más responsabilidad, el ser receptáculo de las voces y la voluntad de tu comunidad, la Constitución Mexicana señala que a partir de los 21 años las personas ya se pueden postular como candidatos a Diputados, a los 25 al Senado y después de los 30 al Gobierno de alguna entidad. La composición de la pirámide poblacional en México hace posible apreciar el bono demográfico con el que contamos, existe una gran población joven en el país, superior a cualquier otro rango etario. Esto hace posible pensar que México debería de ver reflejada su composición demográfica en los espacios de representación popular, ser un país donde sus gobernantes hablan el mismo lenguaje que la mayoría de su población.


A lo sumo, ninguna tarea en campaña es desdeñable, sin embargo, el potencial de las y los jóvenes de México está ocioso si no se les empodera a través de responsabilidades políticas reales. 

Parlamento Juvenil del Estado de Guerrero: ¿qué fue?


Hace unas semanas se celebró el Parlamento Juvenil del Estado de Guerrero, el segundo del tipo que conozco en la entidad. Todos saben qué es un parlamento (juvenil), o tienen una noción primaria de lo que debería ser; se llega entacuchado, se ocupa el lugar de un legislador, se escuchan multitonales disertaciones, se toman increíbles fotografías y te llevas a casa un par de raspones políticos acompañados de un ramillete de nuevos y entrañables amigos y amigas. Si, déjenme decirles que pasa todo eso y es chidisimo pero pasan muchas cosas más.

Existe una fórmula infalible para generar un inercia transformadora, hasta inflamable; la cual es reunir voces jóvenes con convicciones firmes e interés en la participación política. La mejor analogía la aprendí de un parlamentarista, y es que estas reuniones son como un acelerador de partículas, que de lo que me enteré es que este dispositivo acelera las partículas y la propia interacción de estas permite vislumbrar nuevos elementos de análisis; así un parlamento juvenil, permite el desenvolvimiento de experiencias locales y su relación con otras expresiones permite descubrir coincidencias o diferencias que hacen posible encontrar soluciones comunes a los problemas compartidos. Así, este ejercicio suma a la construcción de la democracia; la participación política no termina, ni comienza en las urnas electorales; es a través de estas plataformas políticas donde se manifiesta el estado más puro de la democracia, en el debate y la construcción de acuerdos.

Se discutieron los temas tradicionales, los que se han hecho la necesidades más sentidas generación tras generación en México: empleo, educación, salud. También se visibilizaron otras vindicaciones de carácter étnico como el reconocimiento a los pueblos Afromexicanos; del entorno, como el desarrollo sostenible y la necesidad de una vida libre de violencia; políticos, como la inclusión en espacios de toma de decisiones, representación política y la transparentación de los procesos de formulación y evaluación de políticas públicas; y, parte del desarrollo integral de la juventud como el esparcimiento y el deporte. Me sorprendió la profundidad con que cada quien abordaba su tema y la garra con la que los defendían, pero sobre todo me sorprendió que nadie postuló demandas particulares ni de grupo, cuál isla de Nunca Jamás todos vieron por todos, se integró de múltiples voces un eco único, un llamado generacional.

Sin embargo, aunque de manera implícita era inevitable aventar un laminazo a los gobiernos, Foucault tuvo la razón en una de sus tesis acerca del Tabú del objeto, del ritual de la circunstancia, y del derecho exclusivo o privilegiado del sujeto que habla, en las prohibiciones del discurso ahí en las arenas movedizas que nadie quiere caer pero todos tenemos estamos hasta las rodillas, que a veces sirven para bien, pero la mayoría limitan el contenido y la intensidad del mensaje. Aunque no me gustaría que este pedacito de tiempo gastarán en una de mis cantinflescas explicaciones conceptuales, si quisiera que pusiéramos atención en cómo se cohibe la palabra, de lo que se puede y no se puede hablar, en dónde se puede hablar qué, y quiénes están autorizados para decir qué cosa. Es decir, en este ejercicio de parlamentarismo, algunas y algunos participantes se pusieron en los zapatos de los políticos viejos y repararon en señalar y apuntar que muchos de los problemas y necesidades que demandamos son obra de quienes ostentan el poder. 

Estoy contento por todo, porque es posible concentrar los esfuerzos de muchas personas en actividades sanadoras para la crisis que vive nuestro país, me hubiera encantado que las demandas centrales fueran titulares de la prensa, y no las fotos parte del álbum de la vanidad de las instituciones. Me encantaría que los participantes y quienes no pudieron participar, todo el año hicieran activismo sin miedo a ser chairitizado, aunque sea a ser revolucionarios de facebook, pero que hagan sonar su voz y sus ideas. 

A manera de colofón me gustaría compartir parte del discurso de clausura que no pude dictar como Presidente, porque esclavos del tiempo.

“Es complicado manifestar las alegrías, pues es el sentimiento más puro
y sería osado usar palabras sencillas para expresar tan grandes sensaciones;
no puede haber fiesta más grande para un demócrata que una palestra abierta
y nutrida de las más sensatas voces; un pueblo con ciudadanos que participan
en sus asuntos públicos debe de estar orgulloso pues se encuentra avanzando
hacia la consolidación de la democracia (…) ante las adversidades que se nos
presentan día con día a las y los guerrerenses, hoy estamos dando una muestra
de valor civil y de compromiso; es fácil dejar pasar el tiempo para sanar una 
herida pero es más sensato y honesto hacer algo por sanarla al momento, bien
y de buenas, y este día estamos abonando a sanar a nuestra entidad con convicción.

Gandhi decía que durante la tormenta los pájaros se ocultan, yo le agregaría que 
otros se mojan porque no tienen donde ocultarse o se dejan mojar porque se dan
por vencidos; también decía que las águilas vuelan más alto que las nubes para 
superar la tormenta, y creo que hoy somos todos y todas águilas que nos estamos
anteponiendo a la crisis de seguridad y gobernabilidad que vive no solo Guerrero
sino todo el país. Que hemos decidido abonar la construcción de un mejor lugar para
vivir y que tenemos la firme convicción de heredar a las futuras generaciones un
mundo en mejores condiciones de como lo encontramos.

Hoy gana Guerrero, las y los jóvenes le demostramos a la clase política que se 
pueden construir acuerdos más allá de las diferencias políticas, que seguiremos
haciendo patria desde nuestras trincheras, que Guerrero es uno porque Guerrero
somos todos y todas.”