La movilidad humana contiene por sí misma una carga simbólica relacionada con la aspiración de progreso y seguridad, así como de principios como la cooperación y la socialización cultural. Una de las paradojas de la juventud latinoamericana se basa en el hecho de que esta generación es más dúctil y móvil, sin embargo se ve sumamente afectada por trayectorias migraciones inciertas.
Hace unos días partió de Honduras un éxodo migratorio con el objetivo de arribar a Estados Unidos, a pesar de las descalificaciones hacia los organizadores de la "Caravana de migrantes" por parte del propio Gobierno Catracho, el 13 de octubre inició la marcha hacia el norte.
Personas jóvenes en su mayoría, madres y padres con sus hijos, o incluso con sus hermanos pequeños; personas en busca de familiares que partieron hacia el vecino del norte y no han podido regresar o de los cuáles nunca volvieron a saber nada. Todos persiguiendo el sueño de una mejor vida con el objetivo fijado en EEUU, aunque algunos no tengan reparo de quedarse en México.
Tras el posicionamiento en la agenda de migración como tema urgente, el Gobierno mexicano señaló que no tendría inconveniente en recibir a quienes contaran con su documentación en regla; un filtro por más discriminatorio no sólo por los altos costos de la papelería, si no que algunos de los requisitos son acreditar ingresos y propiedades que a discreción del oficial consular convenzan de las buenas intenciones del solicitante para visitar México.
Lejos de las intenciones de quienes han convocado esta expedición, de las formas y los portazos; el tema central en materia de migración del próximo gobierno debe de ser una estrategia de acogimiento no solo de migrantes centroamericanos, también de quienes han sido desplazados forzosamente de sus comunidades en México, así como también de quienes regresan por su voluntad o por deportación de los EEUU. Existe en estas personas ávidas de trabajar un nicho de oportunidad importante para reactivar la economía.
México debe de demostrar una visión progresista en la materia, no puede replicar las actitudes xenófobas de Gobiernos de otros países, de Gobiernos que atentan contra la dignidad de los connacionales. Abrir la puerta de manera ordenada a quienes buscan progresar, es generar progreso en casa.