Poco o nada sabemos de los que pasó la noche del 26 de septiembre de 2014 en la Ciudad de Iguala, Guerrero. Sabemos casi los mismo de la violencia de Estado que se ha ejercido sistemáticamente en México durante casi medio siglo; ya sea manifiesta en actos específicos como fue Acteal, Aguas Blancas, Tlatelolco, El Charco, Tlatlaya, Ostula, San Salvador Atenco, etc.; o de manera sistémica a través de decisiones u omisiones gubernamentales, de la postergación del rezago en las zonas más marginadas del país, la proliferación de la violencia criminal y todos y cada uno de los actos de corrupción que se realizan día con día en la función pública.
Lo que si sabemos es que los partidos políticos han usado una u otra tragedia para sacar raja política, creen inclinar la balanza electoral echándole al culpa al de enfrente llevando el nivel del debate a niveles circenses y nunca por la vía de la justicia.
En vísperas de la tragedia de Iguala los políticos que gozan (o gozaban) de los mejores niveles de popularidad en el Estado de Guerrero, se enfrascaron en una pedestre conversación vía twitter a través de toscos y descalificadores mensajes; pasando por alto por una parte el dolor de las familias que sufren día con día de la violencia y que ayunan de justicia, y por otra a los pobladores del Estado que vivimos en vilo, que no sabemos si el día de mañana seremos víctimas del crimen, que respiramos zozobra al sabernos expuestos a un eventual fuego cruzado. A todos nos faltaron al respeto.
Según Gandhi la paz no es el fin, es el camino pero, para el Gobernador pareciera ser solo discurso, al confrontar a quién no sabemos si sigue siendo Senador por Guerrero o Constituyente de la recién nominada Ciudad de México, hizo de su bandera un sofisma y partió en tres al Estado que debería unir. #TeamAstudillo pareciera llevar las de ganar por contar con muchos seguidores, pues la afinidad política en Guerrero casi siempre se supedita a la supremacía; al contrario de #TeamJaguar que inversamente proporcional al tiempo y a la distancia fuera del Estado que lo hizo Senador, ha ido perdiendo adeptos*; #TeamGuerrero gana perdiendo, al sufrir un socavón de clase política digna se posiciona con el que más ciudadanos hartos de oler excremento y no hacer gestos registra. Poco a poco somos más los que estamos hartos de estar supeditados al contentillo de políticos sin calidad moral para dar clases de integridad, quienes han compartido plato y hasta cuchara con criminales, me atrevería a decir a reserva de las consecuencias, de todos los tipos.
Hay una canción también poco conocida canción que se llama Día Negro y de alguna manera ilustra sonoramente la situación que se vive en Guerrero con eso de la elección de posiciones políticas y quizá no en función de la condición del sistema económico imperante, sino más bien desde la perspectiva de nuestra democracia inacabada dirigida por un Tiburón con poder y respaldada por gatilleros sin riesgos y miles de personas dispuestas a morder por no perder su empleo.
“ Un tiburón con poder
y un gatillero sin riesgos
alguien dispuesto a morder
por no perder su empleo…”
Día Negro - La Barranca.
